La viralidad: la forma de sobrevivir en Internet

La caída de Edgar

Las reglas han cambiado. Lamentablemente (¡o no!) en el cíbermundo la forma en que  sobrevivimos ya no se rige en términos de fuerza, ni mucho menos de capacidades técnicas superiores. El hombre antiguo, ese ser que domina a los demás con la fuerza bruta, o que a partir de ciertas herramientas se distingue de los demás, ha dejado su trono a otro ser que opera desde la lógica de la propagación: el virus (informático), que curiosamente en latín significa toxina o veneno, como si éste fuera nocivo para la salud.


En este sentido, si los contenidos no se comparten o difunden se mueren, se quedan sepultados en un espacio que se encuentra a millas de distancia del más leído; si lo midiéramos en términos de Google, un contenido muerto (video, texto, entre otros) es el que se encuentra en la página ciento veinticinco del buscador. Pensémoslo, cuando buscamos cualquier información, cuántas veces hemos pasado de la primera página; y si sí, cuántas veces hemos llegado a la diez. En este sentido, si nuestro video/texto no es viral seguramente terminará junto a muchos otros archivos que no se leen, allí en el territorio del cíberolvido.


Para fortuna de algunos, el marketing viral es un conjunto de técnicas que trata de entender la lógica del virus para lograr que un archivo se comparta a niveles impresionantes. Pero aunque resulta fácil decirlo, convertirse en un virus no es nada sencillo, ni mucho menos alcanzable para todas las personas que cuelgan videos y textos a La Red. Ya lo decía Cotto (2008), triunfar con un viral es como hacerlo en Hollywood, todo el mundo quiere hacerlo pero muy pocos lo consiguen.


No obstante, la pirámide jerárquica de lo contagioso de Zarella es un buen ejemplo para entender cómo lograr la viralidad. Según ésta, para que un video se convierta en un ente contagioso, en primer lugar tiene que estar al alcance de los demás: suena lógico que para que las personas tengan la oportunidad de difundir o compartir un archivo, deben estar expuestas (exposure) al contenido deseado. En segundo lugar el contenido tiene que ser fácil de digerir, la persona tiene que estar consciente (aware) del contenido antes de compartirlo. Y por último, el individuo debe de estar motivado (motivación) para compartirlo, aquí es donde entra la lógica del virus.


De tal forma, para convertir cualquier información en un virus, tenemos que centrarnos en el verbo “compartir”, ya no se trata de lo ingenioso que sea nuestra idea, sino de lo compartible que sea (Escobar, 2012). Y para ello, debemos de identificarnos autoritariamente; hablar como nosotros somos, mas no sobre nosotros como si fuéramos egocéntricos; conocer la forma en que las personas comparten; tratar que nuestro contenido haga sentir a las personas positivamente; y ser concisos, breves y con un lenguaje cotidiano (el lenguaje complicado no es contagioso).


Tip-pex, una marca de corrector líquido, ha entendido muy bien esto. El vídeo que ha colgado a Youtube maneja muy bien la lógica viral, ya que por sí sólo éste nos invita a interactuar con el comercial de manera simple. De modo que podemos jugar PacMan en 1980, soplar a la vela en el año 3000 o modificar la historia las veces que queramos. En fin, con el simple hecho de estar modificando el contenido elegimos el rumbo de la historia, siempre teniendo en cuenta el mensaje: escribe y reescribe (write and rewrite).

En suma, en Internet es muy importante comenzar a pensar en términos virales. Nuestros contenidos además de estar apegados a un objetivo tienen que adentrarse a la lógica de lo compartible y lo cotidiano. Tarea nada fácil: por más que lo intentemos siempre hay un elemento azaroso que interviene en el proceso: la cultura. Como bien sabemos la cultura no es estática, siempre se va transformando ya que es el resultante del entramado de significaciones e interacciones que se suscitan en una sociedad, de modo que medirla es una utopía, más bien debemos de comprenderla día a día. En todo momento, cualquier recomendación que se haga para convertir un archivo en un virus no es una regla canónica sino un consejo que puede funcionar en función a la cultura viral en la que nos encontremos.         

 

 

Antropomedia 

Email: exploramos@antropomedia.com

 

 

Referencias

Coto, M. (2008). El plan de marketing digital: Blended Marketing como integración de acciones on y offline  Madrid: Pearson educación.


Escobar, A. (2012). Top Ten Tips For Creating Contagious Content. Listen In Pictures. Posted on February, 2, 2012. http://listeninpictures.com/top-ten-tips-for-creating-contagious-content

 

 

 

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