Actantes: humanos y no-humanos como agentes. [1]

Actantes

Un actor ya no es la fuente de una acción, sino el blanco móvil de una enorme cantidad de entidades que convergen hacía él (Latour, 2005).


Hace poco, en una columna que escribí titulada “¿Factores Sociales? Una nueva definición de lo social desde la Teoría Actor-Red, me centré en explicar que lo social no debía ser entendido como un tipo de material homogéneo generador de vínculos que se utiliza para explicar los aspectos sociales de ciertos fenómenos; todo lo contrario, debemos entenderlo como lo que es creado y mantenido por los actores no sociales de un entramado; es una conexión diría Latour (2005). No obstante, al volver a leerla me di cuenta que olvidé mencionar una cuestión de suma importancia para entender esta explicación sobre la dimensión social. Es decir, si mencionamos que lo social es lo que es creado por los elementos no sociales, es trascendental que definamos ¿qué es lo no social?, o mejor dicho, ¿quiénes conforman ese grupo al que llamamos lo no-social?


La respuesta a estas dos preguntas puede diferir. Por un lado, si le preguntamos a la teorías tradicionales de la sociología y la psicología, éstas no durarían en argumentar que los elementos no-sociales son los humanos. En ese sentido, si queremos comprender como surge lo social tenemos que mirar a los sujetos que a partir de sus movimientos o acciones generan ciertos vínculos sociales. Por otro lado, si miramos dentro de la misma teoría del Actor-Red, se incluirían a la lista de los actores los objetos (no humanos), ya que éstos son considerados como agentes: así como una persona transgrede a otro individuo; un cuchillo corta un pedazo de queso; un cerrojo cierra los cuartos; una televisión transmite un programa, entre otros. La acción es dislocada, y por consiguiente, ya no es reducida únicamente a fuerzas provenientes de las intenciones humanas.


Definamos de mejor manera lo anterior. Antes, la acción se entendía como una propiedad inherente de un cúmulo de intenciones humanas; el sujeto tenía la potencialidad de ejercer ciertas actividades que generaban un cambio o transformación en la realidad. Por su parte, los objetos eran excluidos: lo no-humano no tenía la posibilidad de cumplir un rol activo por la definición misma de los actores y agencias (Latour, 2005). Pero, desde la TAR, cambia la definición de la acción, y por ende, los objetos también son tomados como agentes. Ahora, la acción es el resultante de las mediaciones de los elementos heterogéneos (sean humanos o no) que, al formar parte de un ensamblado, generan un sentido y dirección en la interacción. En otras palabras, parafraseando a Tirado y Domènech (2005), la acción es un ejercicio de ocupar la posición de en-medio, es mediación; de ahí que lo que llamamos sujeto u objeto no es más que el producto localizado, puntual y emergente de un determinado juego de relaciones.


No obstante, esto no significa que debamos reubicar la acción en otro lado o entidad (los objetos). En ningún momento Latour y compañía argumentan que son los objetos los que hacen las cosas en lugar de los humanos; de hecho, eso sólo invertiría el orden, a tal grado, que nos olvidaríamos de involucrar a los humanos y a otros elementos que participan en la creación de la dimensión social. En realidad, para que nuestras descripciones tengan la posibilidad de rastrear y recuperar los elementos no sociales que mantienen lo social (la agencia material y humana), debemos pensar desde la semiótica, es decir, que cualquier entidad que genere un efecto de relación o tenga algún valor de significación se le debe considerar como un agente del entramado social (Tirado y Domènech, 2005).

 


Luis Jaime González Gil

Email: luisjaime@antropomedia.com

 


Notas

[1] Actante: Lo que sea que actúa o mueve a la acción, siendo definida la acción como una lista de ejecuciones a través de ensayos; de esas ejecuciones son deducidas un conjunto de competencias con las que se dota al actante (Akrich y Latour, 1992, p. 259).

 

Referencias

Akrich, Madeleine y Latour, Bruno (1992). A Summary of a Convenient Vocabulary for the Semiotics of Human and Nonhuman Assemblies. En Shaping Technology/Building Society. Studies in Sociotechnical Change. W.E. Bijker & J. Law, Eds. Cambridge: MIT Press.

Latour, B. (2005). Reensamblar lo social: una introducción a la teoría del Actor-Red. Oxford: Oxford University Press. 

Tirado, F. y Domènech M. (2005). Asociaciones Heterogéneas y actantes: el giro postsocial de la teoría Actor-Red. AIBR. Revista de Antropología Iberoamericana. Madrid. Ed. Electrónica. Núm. Especial. Noviembre-Diciembre.

 

 

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